Punta de arado para aflojar la tierra agrícola
La punta del arado es el componente principal de la maquinaria agrícola de labranza, fabricada con precisión mediante materiales de alta resistencia y durabilidad, y diseñada para una labranza eficiente en diversas condiciones del suelo. Este producto ha logrado mejoras significativas en la eficiencia de cultivo y la vida útil gracias a un diseño estructural optimizado y una tecnología de materiales avanzada.
1. Innovación de materiales
Acero compuesto resistente al desgaste: fabricado con acero de aleación especial y un proceso de recubrimiento compuesto resistente al desgaste, con una dureza superficial de HRC55-60.
Diseño de cuchilla autoafilable: Mantiene la cuchilla afilada durante el cultivo y reduce la resistencia al trabajo.
Tratamiento de resistencia a la corrosión: Después de un proceso especial de prevención de la oxidación, es adecuado para diversos entornos de suelo, como humedad y acidez.
2. Optimización estructural
Superficie de dinámica de fluidos: una forma de superficie diseñada en función de las características del flujo del suelo, que reduce la resistencia al laboreo entre un 25 y un 30 %.
Instalación modular: diseño de interfaz estandarizado, compatible con los principales modelos de arados nacionales e internacionales.
Sistema de reemplazo rápido: diseño de hebilla de bloqueo patentado, el tiempo de reemplazo de una sola punta de arado no supera los 5 minutos.
3. Rendimiento del cultivo
Trituración eficiente del suelo: el diseño especial del ángulo de las cuchillas logra un aumento del 40 % en la finura del suelo.
Estabilidad de la profundidad: Mantenga una precisión de ± 1,5 cm en la profundidad de labranza para garantizar la uniformidad de la misma.
Funcionamiento de bajo consumo energético: reduce la demanda de potencia de tracción entre un 15 % y un 20 % en comparación con las puntas de arado tradicionales.
Labranza de conservación: Profundidad de labranza razonable para evitar daños en el fondo del arado y mantener la estructura del suelo.
Cobertura de malezas: voltear eficazmente la vegetación superficial para lograr una tasa de cobertura de malezas superior al 90 %.
Retención de humedad: Crear lechos de plantación adecuados para mejorar el almacenamiento de agua en el suelo y la capacidad de retención de humedad.









