Accesorios para maquinaria agrícola: cabezal de arado de alta resistencia y resistente al desgaste.
Ángulo de entrada optimizado: Un ángulo de entrada de 25° a 30°, optimizado para la dinámica del suelo, garantiza un rendimiento de autoafilado, reduciendo la resistencia a la tracción entre un 15 % y un 20 % y disminuyendo el consumo de combustible.
Nervaduras de refuerzo y estructura de posicionamiento: Las nervaduras de refuerzo trapezoidales en la parte posterior evitan la deformación por flexión bajo cargas elevadas; las superficies de montaje de los pernos están fresadas con precisión para un posicionamiento exacto y una fijación fiable, evitando que se aflojen o se rompan.
Interfaz estandarizada: Cumple con las dimensiones de instalación de la carcasa del arado según la norma ISO y las más comunes en el mercado nacional, lo que permite un reemplazo rápido sin necesidad de herramientas.
Este producto está diseñado específicamente para la labranza agrícola moderna. Como componente clave, fácilmente dañable, que entra en contacto directo con el suelo y soporta la mayor fricción e impacto, la punta del arado está forjada en acero aleado de alta calidad. Es apta para su uso con diversos equipos de labranza, como arados de vertedera, arados reversibles y zanjadoras, y constituye un componente auxiliar fundamental para mejorar la eficiencia general de la máquina, reducir el consumo de energía y garantizar la calidad de la labranza.
A diferencia de las fundiciones convencionales, utilizamos forjado de precisión para eliminar la porosidad interna y los huecos, mejorando significativamente la densidad y la resistencia al impacto. El acero está formulado científicamente con cromo (Cr) y boro (B), y se somete a un tratamiento térmico secundario en las superficies de trabajo clave. Esto garantiza una dureza superficial de 48-52 HRC, manteniendo una excelente flexibilidad del núcleo y previniendo eficazmente la rotura por impacto con rocas o raíces de árboles durante su funcionamiento.
Extremadamente resistente al desgaste: Gracias a un recubrimiento de carburo de tungsteno reforzado o a la tecnología de incrustación de aleación dura, la vida útil en suelos difíciles como arena y grava se prolonga significativamente. Las mediciones reales muestran una vida útil de 3 a 5 veces mayor que la de las rejas de arado de hierro fundido convencionales.
Penetración precisa del suelo: Gracias a un diseño de superficie curva, aerodinámico y biomimético, se reduce la adherencia al suelo y la resistencia al desplazamiento, lo que se traduce en una reducción del consumo de combustible del tractor de aproximadamente un 8 % a un 12 %.
Autoafilado seguro: El diseño estructural especial permite que la punta del arado mantenga un filo relativamente afilado durante el proceso de desgaste, evitando problemas como labranza incompleta y cobertura inadecuada causada por el desafilado.












